21 diciembre, 2011

SALSA DE MEMBRILLO


Bueno, después de unos días de parón, aquí estoy. Estas semanas son mortales en el cole, ya os lo he dicho alguna vez, pero es que faltan horas, así que llevo retraso con todas las recetas y publicaciones de Navidad. 
Ayer me propuse publicar un pollo relleno que comimos el domingo y tengo preparado para uno de los menús de estas fiestas pero cuando estaba en plena faena, tuvimos un importante terremoto de nuevo en Lorca, nuestra ciudad vecina, que sentimos desde aquí y que nos dejó helados.
Yo me quedé desorientada, temblorosa y sin ganas de nada, así que cerré mi ordenador y me acosté junto a mis peques por si la noche se presentaba movida. Qué miedo, por favor. Desde el pasado terremoto, tenemos el susto en el cuerpo y estamos muy susceptibles. Esta tarde he estado en el médico allí, como aquella tarde. No había vuelto desde aquel día y ya nunca volveré sin acordarme de él pero no dejaré de visitarla porque Lorca es maravillosa y todos estamos con su pueblo.
...en qué poco tiempo se nos desmorona la vida!. No sabemos lo que nos pasará mañana, ni siquiera dentro de un minuto, es increíble lo que nos puede pasar en tan corto espacio de tiempo, así que, como hoy estoy aquí pero no sé si estaré mañana, aprovecho para decir que estoy encantada de haberos conocido y de haber llevado este blog con la humildad e ilusión con la que lo he abierto cada día para ver vuestros comentarios y empezar una nueva entrada.
Gracias por tantos momentos de satisfacción!!!.

Y dicho esto, vamos con la receta, una rica salsa de membrillo para el pollo relleno que, por fin, publicaré en un par de minutos tras esta entrada. Os tiene que gustar el contraste dulce-salado, pero queda bastante bien con el pollo. Lo dejo a vuestra elección.

SALSA DE MEMBRILLO.
(mañana os la traigo en Thermomix, hoy no puedo más)

* Para hacer a la manera tradicional...
1. En un cazo poner el aceite de oliva y cuando esté caliente pochar el puerro.
2. A continuación añadir la carne de membrillo, unas cucharadas del jugo del pollo asado, no utilizando la grasa que queda arriba en el bol donde lo hayamos dejado reposar, el coñac, la Maizena —dar vueltas— y agregar al final el caldo de pollo.
3. Dejar que reduzca mientras le damos vueltas con unas varillas, y pasar la salsa por un colador, de tal manera que la textura quede muy, muy fina. También podemos pasarlo con una batidora.
4. Es en este punto cuando añadiremos un poco de pimienta blanca molida, probaremos el sabor y rectificaremos lo que haga falta. Si no os ha quedado espesa, se le puede añadir ½ cucharita de espesante instantáneo, aunque no suele hacer falta, porque el membrillo hace que espese.
5. Servir muy caliente.

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